En un hotel de Cala Millor o en un restaurante de Port de Pollença la formación tiene un problema de calendario. De abril a septiembre no hay una hora libre. De octubre a marzo hay tiempo, pero el establecimiento cierra y media plantilla queda inactiva. Resultado: el crédito de formación se queda sin usar y la temporada siguiente empieza otra vez con prisas.
La temporada baja es, en realidad, el mejor momento del año para formar. Solo hay que saber tres cosas: qué se puede hacer con la plantilla que no está trabajando, qué formación conviene concentrar en esos meses y cómo encajar el crédito de dos ejercicios distintos. Te lo contamos.
¿Por qué la temporada baja es el mejor momento para formar?
Por tres razones. La primera es el tiempo: sin servicio, sin reservas y sin turnos partidos, un curso presencial de un día cabe en la agenda de cualquiera. La segunda es la calidad: la gente aprende mejor cuando no está pendiente del comedor. Y la tercera es la más práctica: lo que se forma en invierno llega hecho a la apertura, cuando cada hora de un jefe de cocina o de un recepcionista vale oro.
Hay además una razón económica. La formación programada por las empresas, regulada por la Ley 30/2015 y el Real Decreto 694/2017 y gestionada por FUNDAE, se financia con un crédito anual que se calcula sobre lo que cotizaste el año anterior. En hostelería, ese crédito refleja la plantilla de verano, así que suele ser mayor de lo que el gerente imagina en enero. Puedes comprobarlo en un minuto con la calculadora de crédito de formación.
¿Qué formación conviene hacer entre octubre y marzo?
Calendario orientativo de formación para un establecimiento de temporada
| Cuándo | Qué formar | Para quién |
|---|---|---|
| Octubre y noviembre | Cursos de gestión y mandos: control de costes, gestión de equipos, protección de datos, reputación online | Dirección, jefes de departamento, administración, personal fijo de todo el año |
| Diciembre | Cierre del ejercicio: terminar y comunicar todo lo iniciado; reciclajes cortos en e-learning | Quien siga en activo |
| Enero y febrero | Formación de oficio y de idiomas: inglés y alemán para hostelería, coctelería, sumillería, cocina | Fijos discontinuos que quieran adelantar, personal fijo |
| Marzo | Formación obligatoria de arranque: manipulador de alimentos, alérgenos, riesgos del puesto, primeros auxilios y evacuación | Toda la plantilla que se incorpora a la apertura |
La lógica es sencilla: lo que exige concentración y tiempo va en los meses de cierre, y lo que es obligatorio para trabajar se hace justo antes de abrir, para que la gente nueva y la que vuelve lo tenga fresco. Tienes el catálogo completo en la sección de cursos para hostelería y alimentación.
¿Puedes formar a los fijos discontinuos mientras están inactivos?
Sí. La normativa de formación programada admite como participantes a los trabajadores fijos discontinuos durante sus periodos de inactividad. Eso significa que el camarero que se incorpora en abril puede hacer en febrero el curso de alérgenos o el de inglés, y bonificarlo la empresa con su crédito.
Ahora bien, en inactividad no hay jornada de trabajo. La participación no puede exigirse como si fuera una orden de servicio, no genera salario y conviene dejarla por escrito. Lo explicamos con detalle en fijos discontinuos y formación bonificada.
En la práctica, lo que mejor funciona es ofrecer la formación de invierno de forma voluntaria y en teleformación, y reservar la presencial obligatoria para las semanas previas al llamamiento, ya con la plantilla en activo.
¿Cómo planificar el crédito cuando la temporada baja cruza dos años?
Este es el detalle que más despista. El crédito de formación es anual: la formación de octubre, noviembre y diciembre se bonifica con el crédito del año que termina, y la de enero, febrero y marzo con el del año nuevo. La misma temporada baja consume dos créditos distintos, y eso es una ventaja si lo planificas.
Plan en cinco pasos
En septiembre, mira cuánto crédito te queda
Lo que no uses antes de fin de año se pierde, salvo que tu empresa tenga menos de 50 trabajadores y haya comunicado a FUNDAE en plazo que lo reserva. Decide en septiembre qué cursos lo agotan.
Octubre y noviembre: cierra el año con mandos y fijos
Cursos de gestión y reciclajes para el personal que sigue en activo. Todo debe terminar dentro del año y quedar comunicado en plazo para bonificarse en el ejercicio.
En enero, estrena el crédito nuevo
El crédito del año ya está disponible desde enero. Es el momento de la formación larga: idiomas, oficio, habilidades. Informa a la representación legal de los trabajadores si la hay.
En marzo, la obligatoria de apertura
Manipulador, alérgenos, riesgos del puesto y emergencias para toda la plantilla que se incorpora. Comunícala a FUNDAE antes de que empiece.
De abril en adelante, e-learning en jornada
Lo que quede pendiente se hace en teleformación durante la temporada, a ritmo de cada trabajador. Así el crédito nuevo también se aprovecha entero.
¿Presencial o teleformación en los meses de cierre?
Presencial en tu establecimiento
Ideal para lo práctico: primeros auxilios, evacuación, coctelería, servicio de sala. Con el hotel cerrado, el comedor es el aula perfecta.
Teleformación con tutor
Para idiomas, gestión, protección de datos o atención al cliente. Cada persona avanza desde casa, en el horario que le venga bien, con controles de conexión válidos para FUNDAE.
Mixta para lo obligatorio
Teoría online en febrero y práctica presencial en marzo. Reduce las horas de aula justo antes de abrir y deja la parte práctica para cuando la plantilla ya está en activo.
Agrupa establecimientos
Si gestionas varios locales, agrupar a los trabajadores de todos en un mismo curso de invierno reduce trámites y llena el aula.
Errores que convierten la temporada baja en tiempo perdido
- Esperar a marzo para pensar en formación: a esas alturas solo cabe la obligatoria y a toda prisa.
- Dar por perdido el crédito del año anterior en octubre, cuando todavía quedan casi tres meses para usarlo.
- Meter en un curso de invierno a los fijos discontinuos como si estuvieran de alta, sin ofrecerlo por escrito ni aclarar que es voluntario.
- Elegir cursos sin relación con la actividad del establecimiento: FUNDAE puede rechazarlos.
- Olvidar la comunicación de finalización de los cursos de diciembre: sin ella no hay bonificación.
Si quieres ver la foto completa del año, con lo que puede bonificar cada departamento y cómo se tramita, la tienes en formación bonificada para hoteles y restaurantes en Mallorca.
Aprovecha el invierno para formar a tu equipo
Diseñamos contigo el calendario de formación de la temporada baja, lo impartimos en tu establecimiento o en teleformación y tramitamos la bonificación con FUNDAE.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar en enero el crédito que no gasté el año pasado?
Solo si tu empresa tiene menos de 50 trabajadores y comunicó a FUNDAE en plazo que reservaba el crédito. Si no, el crédito del año anterior se ha perdido y trabajas con el nuevo, que está disponible desde enero.
¿Un curso que empieza en diciembre y acaba en enero se bonifica?
Con carácter general, la bonificación se imputa al crédito del ejercicio en que termina el grupo formativo, así que conviene no partir cursos entre dos años. Lo más seguro es cerrar todo lo de diciembre dentro del año y empezar de nuevo en enero. Si tienes un caso concreto, consúltanos antes de programarlo.
¿Puedo obligar a un fijo discontinuo a formarse mientras está inactivo?
No. En inactividad el contrato no está en ejecución y no hay jornada, así que la participación es voluntaria. Ofrécela por escrito y, si necesitas que la formación sea obligatoria, prográmala en las semanas posteriores al llamamiento.
¿Con el hotel cerrado se puede hacer un curso presencial en el propio establecimiento?
Sí, siempre que el espacio reúna condiciones adecuadas y se cumplan los controles de asistencia. De hecho, es lo más cómodo para cursos prácticos como primeros auxilios o evacuación.
