Desde 2020, muchas empresas forman a su equipo con clases en directo por videoconferencia. Es cómodo: nadie se desplaza, el formador ve y escucha a cada alumno y el curso se adapta a los turnos. Pero para que esa clase se bonifique como formación presencial, y no como teleformación, FUNDAE pide unas condiciones muy concretas.
Si no se cumplen, el grupo puede quedarse sin bonificación o bonificarse con un importe menor. Te explicamos qué dice la norma para 2026, qué tienes que guardar y los errores que más vemos.
¿Qué norma permite bonificar el aula virtual como presencial?
La formación programada por las empresas se rige por la Ley 30/2015 y el Real Decreto 694/2017, que hablan de tres modalidades: presencial, teleformación y mixta. El aula virtual entró como medida extraordinaria en 2020 y desde entonces el Servicio Público de Empleo Estatal la ha ido prorrogando cada año.
Para el crédito de 2026 la regula la Resolución de 25 de noviembre de 2025 del Servicio Público de Empleo Estatal, publicada en el BOE el 16 de diciembre de 2025. Su artículo 2 dice que las acciones que se impartan en modalidad presencial, o la parte presencial de la mixta, se podrán impartir en su totalidad mediante aula virtual, considerándose en todo caso como formación presencial.
Es una medida que se renueva por ejercicios. Si programas formación con el crédito de 2027, comprueba antes que la resolución de ese año la mantiene.
¿Qué cuenta como aula virtual?
La resolución lo define con precisión: es la formación en la que el aprendizaje se produce con medios tecnológicos síncronos que garantizan una comunicación concurrente, directa, bidireccional y en tiempo real entre el formador y los participantes. Y añade que la impartición debe organizarse de forma que haya conectividad sincronizada y comunicación en los dos sentidos en todo momento.
En la práctica, eso descarta varias cosas que a veces se venden como aula virtual:
- Vídeos grabados que el alumno ve cuando quiere, aunque luego haya un foro.
- Webinarios en los que solo habla el ponente y el público no puede intervenir.
- Sesiones en directo combinadas con largos ratos de trabajo individual sin el formador conectado.
Si el curso es para avanzar a ritmo propio, lo correcto es programarlo como teleformación, que tiene sus propias reglas y su propio módulo económico.
Los cuatro requisitos que tienes que poder demostrar
Clase en directo con interacción
Formador y participantes conectados a la vez, con audio, vídeo o chat en los dos sentidos. El contenido y los objetivos tienen que ser los mismos que se impartirían en el aula.
Registro de conexiones
La aplicación del aula virtual debe generar un registro que identifique, para cada acción formativa, a los participantes, las fechas y los tiempos de conexión. Es tu prueba de asistencia.
Acceso para los órganos de control
Mientras dura la clase tiene que existir un mecanismo para que los órganos de seguimiento y control puedan conectarse. En la práctica: poder facilitar un enlace de acceso a la sesión.
Aviso en la comunicación de inicio
Al comunicar el inicio del grupo a FUNDAE hay que advertir que la formación presencial se imparte por aula virtual (o por sistema bimodal).
Si la herramienta no permite obtener el registro de conexiones, la resolución admite que la participación se acredite de forma excepcional con una declaración responsable de cada participante. No lo planifiques así: es un recurso para imprevistos y deja el expediente más débil ante un control.
¿Qué plazos hay que respetar?
Los mismos que para cualquier grupo presencial. Según la resolución de 2026, la comunicación de inicio puede hacerse hasta dos días antes de la fecha de comienzo, y la cancelación o los cambios de horario, fecha o localidad, con un día de antelación. Si no se comunica en plazo, el grupo se considera «no realizado» a efectos de la bonificación, salvo causas imprevisibles justificadas.
Al terminar, la finalización se comunica con los participantes que han completado el curso. FUNDAE considera finalizados a quienes han realizado al menos el 75 % del curso, y en el aula virtual ese dato sale del registro de conexiones. Tienes todos los plazos del año en plazos para comunicar la formación a FUNDAE.
¿Y el sistema bimodal o «aula espejo»?
La resolución permite también que el formador dé la clase a una parte del grupo en un aula y, a la vez, al resto por aula virtual. Es útil cuando parte de la plantilla está en la sede y parte en otros centros. Hay que indicarlo en la comunicación de inicio y no supone ningún coste adicional al de la modalidad presencial: se bonifica igual.
Firma y control de asistencia
La misma resolución admite la firma electrónica de responsables de formación, formadores y alumnos mediante captura de firma digitalizada, siempre asociada a su documento de identidad. Para la asistencia a la formación presencial se puede usar la herramienta Firmasistencia de FUNDAE u otros medios electrónicos que acrediten la identidad de quien firma.
En el aula virtual lo más sólido es combinar las dos cosas: el registro de conexiones de la herramienta y un control de asistencia por sesión. Así, si un participante se conecta pero no está, el formador lo detecta en el momento.
Errores que hacen perder la bonificación
- Usar una cuenta gratuita de videoconferencia que no guarda el informe de asistentes: sin registro, no hay prueba.
- No indicar en la comunicación de inicio que el grupo se imparte por aula virtual.
- Cambiar el horario de una sesión sin comunicarlo con un día de antelación.
- Dar por buena la conexión de alguien que entra cinco minutos y se va: el registro mostrará el tiempo real.
- Programar como presencial un curso que en realidad son vídeos grabados.
- No guardar el registro en el expediente del grupo. FUNDAE indica que la documentación de la formación se conserva durante cuatro años.
¿Para qué cursos merece la pena?
Para todo lo que se aprende hablando, mirando una pantalla o resolviendo casos: idiomas, inteligencia artificial, ofimática, atención al cliente o habilidades de mando. Funciona peor para lo que necesita práctica física, como primeros auxilios o el manejo de máquinas: ahí conviene el aula o una modalidad mixta.
En Mallorca encaja especialmente en temporada baja, cuando hoteles y comercios quieren formar a equipos repartidos por la isla sin juntarlos en Palma. Te contamos cómo lo organizamos en aula virtual bonificada.
Fórmate en directo y bonifícalo como presencial
Elegimos contigo el curso y el horario, comunicamos el grupo a FUNDAE indicando el aula virtual y guardamos el registro de conexiones en el expediente.
Preguntas frecuentes
¿El aula virtual se bonifica como presencial o como teleformación?
Como presencial. La Resolución de 25 de noviembre de 2025 del Servicio Público de Empleo Estatal establece que, para las acciones financiadas con el crédito de 2026, la formación impartida por aula virtual se considera en todo caso formación presencial.
¿Sirve cualquier programa de videoconferencia?
Sirve el que permita una clase en directo con comunicación en los dos sentidos y genere un registro de conexiones con los participantes, las fechas y los tiempos de conexión. Antes de empezar, comprueba que puedes descargar ese informe.
¿Hay que tener la cámara encendida?
La resolución no lo exige expresamente: pide comunicación síncrona y bidireccional y un registro de conexiones. Aun así, la cámara ayuda a que el formador compruebe que la persona está en la clase, y conviene pedirla.
¿Puede una parte del curso ser por aula virtual y otra en el aula?
Sí. Puedes combinar sesiones presenciales y por aula virtual, o usar el sistema bimodal, con una parte del grupo en el aula y otra conectada a la vez. En los dos casos hay que indicarlo en la comunicación de inicio del grupo.
¿Qué pasa en 2027?
La medida se ha renovado cada año desde 2020 con una resolución del Servicio Público de Empleo Estatal. Para el crédito de 2027 habrá que comprobar la resolución de ese ejercicio antes de programar grupos.
